Expertos médicos señalan que la balneoterapia disminuye el consumo de antiinflamatorios

Entre el 40 y el 60% de las personas usuarias de las «terapias balneario» logran disminuir el consumo de medicamentos, en especial analgésicos y antiinflamatorios.

En unas recientes jornadas organizadas esta primavera en Lugo/Galicia por la Cátedra de Hidroloxía Médica de la Universidade de Santiago, los expertos médicos pusieron énfasis en destacar el poder de la “balneoterapia en las enfermedades reumáticas”. Diversos medios de comunicación destacaron como el doctor Antonio Freire Magariños -coordinador del seminario- puso en valor en el foro médico la utilización de agua mineromedicinal para tratar las patologías reumáticas, un recurso que no es nuevo: “viene desde la antigüedad y hoy en día la cura balnearia sigue considerándose muy efectiva para abordar los síntomas de los procesos vinculados al aparato locomotor”. Y en esta línea, indicó que “entre el 40 y el 60% de las personas usuarias de estas terapias logran disminuir el consumo de medicamentos, en especial analgésicos y antiinflamatorios”.

Así, tal y como se recoge en numerosos «papers», son muchos los países europeos donde la balneoterapia se emplea como abordaje complementario de las dolencias reumáticas, por su eficacia en la disminución del dolor, de la incapacidad funcional y de la reacción inflamatoria que acompaña el proceso de deterioración de las articulaciones.

De hecho, diversos estudios, tal y como ya adelantó hace unos meses nuestro Jefe del Servicio Médico del Balneario de Ledesma: El doctor Miguel Aranguren Urrestabaso, señalan que «un incremento del 1% en el gasto sanitario en balnearios repercute en un ahorro de entre el 30 y el 40% en gastos médicos farmacológicos, al tiempo que puede llegar a reducir en un 30% el absentismo laboral».

Cabe señalar que el absentismo laboral debido a dolores reumáticos y problemas del aparato locomotor representa un desafío significativo en España. Estas condiciones afectan no solo la salud y el bienestar de los trabajadores, sino también la productividad y la economía en general. En España, como en muchos otros países, los dolores reumáticos y de espalda son una de las principales causas de ausentismo laboral. Estas condiciones pueden ser debilitantes, afectando la capacidad de los trabajadores para realizar sus tareas laborales de manera eficiente y causando un deterioro en su calidad de vida. Los dolores reumáticos, que incluyen enfermedades como la artritis y la fibromialgia, afectan a una gran parte de la población española. Estas condiciones pueden provocar dolor crónico, rigidez y limitación en el movimiento, lo que dificulta la realización de actividades laborales y cotidianas. Por otro lado, los problemas del aparato locomotor, como la lumbalgia y las hernias discales, también son una causa común de absentismo laboral y de problemas. Estas afecciones pueden ser el resultado de factores como la mala postura, el esfuerzo físico repetitivo o el sedentarismo, que son prevalentes en muchos entornos laborales. El impacto del absentismo laboral debido a dolores reumáticos y de espalda no se limita únicamente a los trabajadores individuales. También tiene consecuencias económicas significativas para las empresas y la sociedad en general. Y por ello es fundamental implementar medidas preventivas y de intervención temprana, donde los Balnearios como el nuestro podrían jugar un papel importante, más allá del termalismo social senior. Esto incluiría promover una cultura de salud y bienestar preventiva.

En los últimos años, varios países europeos han intensificado su enfoque en el fomento de los balnearios y el termalismo como herramientas clave para promover la salud y prevenir enfermedades en la sociedad. Esta apuesta por los balnearios no solo se basa en la tradición, sino también en la creciente evidencia científica que respalda los beneficios terapéuticos de las aguas termales y los tratamientos hidroterapéuticos.

A continuación, destacamos algunos de estos países europeos que están liderando esta tendencia:

Francia: Conocida por su enfoque en la medicina preventiva y el bienestar, Francia cuenta con numerosos balnearios y estaciones termales que atraen a visitantes de todo el mundo. La medicina termal es reconocida y respaldada por el sistema de salud francés, y muchos médicos recetan tratamientos termales como complemento a la atención médica convencional. Además, el gobierno francés ofrece subsidios y programas de apoyo para fomentar el turismo termal y el desarrollo de instalaciones termales.

Italia: Italia es otro país europeo con una larga tradición en el uso terapéutico de aguas termales. Regiones como Toscana, Emilia-Romaña y Lombardía son famosas por sus balnearios y spas, donde se ofrecen una amplia gama de tratamientos para mejorar la salud y el bienestar. El gobierno italiano apoya la industria termal a través de la regulación y la promoción del turismo termal, reconociendo su contribución a la salud pública y al turismo sostenible.

Alemania: Los balnearios y estaciones termales son una parte integral del sistema de salud en Alemania. El país cuenta con una amplia red de balnearios y spas que ofrecen una variedad de tratamientos termales, desde baños de barro hasta terapias de inhalación. Los seguros de salud en Alemania a menudo cubren los tratamientos termales recetados por médicos, lo que demuestra el reconocimiento oficial de la eficacia de estos tratamientos para mejorar la salud y prevenir enfermedades.

España: Con una rica historia en balnearios y aguas termales, España ha enfocado desde los años 80 su acción a través del IMSERSO y su programa de termalismo, que llega a personas senior +65, pero no al resto de la población, salvo en algunas comunidades que conciertan programas específicos o complementarios con sus propios Balnearios.

En conclusión, varios países europeos están apostando cada vez más por los balnearios y el termalismo como una forma efectiva de promover la salud y prevenir enfermedades en la sociedad. Esta tendencia refleja el reconocimiento de los beneficios terapéuticos de las aguas termales y los tratamientos spa, así como el compromiso de estos países en ofrecer opciones de salud preventiva y bienestar holístico a sus ciudadanos.

En las jornadas de Lugo se explican los mecanismos responsables de la efectividad de la balneoterapia en estas dolencias, como es el caso de los efectos térmicos, los de la inmersión en el agua y los derivados de la composición química de las aguas mineromedicinales. Según el doctor Freire, a partir de los nueve días de tratamiento, más del 70% de los pacientes logran una importante mejoría en su estado de salud y, en consecuencia, en su calidad de vida, efectos que se mantienen de seis a nueve meses.

En este sentido, desde el Balneario de Ledesma nos gustaría añadir que las aguas minero-medicinales han sido veneradas por sus propiedades curativas desde tiempos antiguos, y su reputación perdura hasta el día de hoy. Estas aguas, ricas en minerales y otros componentes naturales, ofrecen una amplia gama de beneficios para la salud. A continuación, exploramos algunos de los beneficios más destacados de las aguas minero-medicinales –las del Balneario de Ledesma están catalogadas como Bien de Interés Minero medicinal en España desde mayo de 1886– para prevenir enfermedades y promover la salud:

  1. Propiedades antiinflamatorias: Muchas aguas minero-medicinales contienen minerales como el azufre y el silicio, que tienen propiedades antiinflamatorias conocidas. Estos minerales pueden ayudar a reducir la inflamación en el cuerpo, lo que puede ser beneficioso para tratar afecciones como la artritis, la fibromialgia y otras enfermedades inflamatorias crónicas.
  2. Alivio del dolor: Los minerales presentes en las aguas minero-medicinales también pueden tener propiedades analgésicas, ayudando a aliviar el dolor muscular y articular. Tomar baños en aguas termales o sumergirse en piscinas termales puede proporcionar alivio inmediato para aquellos que sufren de dolores crónicos o agudos.
  3. Mejora de la circulación: Las aguas minero-medicinales pueden mejorar la circulación sanguínea y linfática, lo que ayuda a oxigenar los tejidos y eliminar toxinas del cuerpo de manera más efectiva. Esto puede tener beneficios para la salud cardiovascular y puede ayudar a prevenir condiciones como la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares.
  4. Estimulación del sistema inmunológico: Los minerales presentes en las aguas minero-medicinales, como el zinc y el selenio, pueden tener propiedades inmunomoduladores, ayudando a fortalecer el sistema inmunológico y proteger al cuerpo contra enfermedades y infecciones.
  5. Mejora de la salud de la piel: Bañarse en aguas minero-medicinales puede ser beneficioso para la salud de la piel, ayudando a aliviar afecciones como la dermatitis, el acné y la psoriasis. Los minerales presentes en estas aguas pueden tener propiedades cicatrizantes y suavizantes, dejando la piel suave, hidratada y revitalizada.

En resumen, las aguas minero-medicinales ofrecen una amplia gama de beneficios para la salud que pueden ayudar a prevenir enfermedades y promover el bienestar general. Ya sea a través de baños termales, tratamientos de balneoterapia o simplemente bebiendo agua mineral, aprovechar las propiedades curativas de estas aguas puede ser una forma efectiva de mantenerse saludable y vital a lo largo de la vida.

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