Beneficios de los Baños con Aguas Mineromedicinales
Tomar aguas con fines salubre es tan antiguo y ancestral como la propia historia del mundo. ¿Quién no se imaginó alguna vez en alguna de aquellas termas de las películas de romanos, o en los Baños árabes? dos épocas en las que los establecimientos dedicados al agua, la salud y la higiene (fundamental para la salud) formaban parte importante de las vida social en las urbes.
Películas e historia aparte, nuestros ancestros ya sabían desde tiempos remotos que «tomar las aguas» y, en especial «ciertas aguas por sus características singulares», más allá de las aportaciones higiénicas, les hacía bien a su salud. Lo sabían los egipcios, los griegos, los persas, los romanos, los árabes… De aquellos hábitos, con la evolución, el conocomiento y la ciencia, llegaron los balnearios, lugares específicos donde bemeficiarse de las aguas con criterio y de una manera regulada, controlada y con tratamientos… y más tarde, todo ello eclosionaría en lo que llamamos turismo de salud, primero, para las clases más pudientes, y desde el pasado siglo XX, con la popularación del turismo y los avances propiciados por la sociedad industrial y tecnológica, las llamadas vacaciones de salud. E incluso, en este apartado, las termales, mucho antes de que se inventaran las de sol, con aquellos legendarios Balnearios europeos del siglo XIX, hoy considerados patrimonio cultural del Viejo Continente.
Pero de aquellas viejas recetas, que bebían de los ritos y creencias divinas, en la naturaleza o espírituales y de la ciencia, surgió aquello que dió en llamarse «la novena de Baños», los míticos 9 días imprecindibles, como mínimo, para copnseguir los efectos postivos deseos para la salud. Cumplirlos con las pautas y el seguimiento médico del Balneario era lo que finalmente aportaba al cuerpo considerables mejoras.
Llegados a este punto, resulta importante distinguir Balneario y SPA (palabra originada de las siglas Salud por Agua que da lugar al nombre de la ciudad belga famosa por su tradición termal), pero los balnearios, a diferencia de estos, siguen teniendo en su poder el hecho distintivo más original: las aguas termales o mineromedicinales -como las nuestras del Balneario de Ledesma-, que proceden de surgencias del interior de la Tierra y que por tanto son distintas a las cloradas del grifo, con muchas más propiedades beneficiosas para nuestra salud fruto de la carga mineromedicinal que el viaje subterraneo aporta a las mismas antes de llegar vía manantial a los balmearios.
Por ejemplo, algunos de los beneficios de nuestras aguas mineromedicinales:
-Efectos antiinflamatorios y sedantes (artritis, artrosis, lumbalgias, migrañas y reuma)
-Mejora los problemas de la piel (dermatitis atópica, psoriasis, lupus)
-Ayuda a combatir afecciones del aparato respiratorio.
-Estimula el sistema inmunológico.
-Eficaz ayuda para combatir el estrés.
Los balnearios nunca han dejado de estar de moda: la salud ha sido siempre un tesoro. No es que hayan recuperado su esplendor del siglo XIX, es que cuidar la salud cada vez es una necesidad más acuciante, debido el estilo de vida del ciudadano del siglo XXI, víctima del trepidante ritmo de vida y de la feroz competitividad, fuente de numerosos trastornos físicos y psíquicos que demandan u obligan a realizar curas de salud para restablecer nuestro estado físico y anímico. El agua termal, su química naturalpueden ser los mejores aliados frente al stress y las nuevas patologías reinantes derivadas.
Más info: Os animamos a saber más sobre nuestras Aguas Termales y la salud en este artículo: El poder ancestral de las aguas termales de los Baños de Ledesma
Para un mayor control y seguridad de la aplicación de las curas termales nuestra instalación cuenta con un equipo médico propio. Nuestro equipo nos responderá a nuestras dudas y nos aconsejará sobre todo lo necesario para aprovechar al máximo nuestra estancia termal:
EMBARAZADAS Y TERMALISMO:
Por ejemplo, una de las preguntas más recurrentes es sobre el embarazo y las estancias termales, qué podemos y no podemos hacer en cuanto a tratamientos. Y esto es lo que nos señala nuestro equipo:
«Os recordamos la contraindicación de las técnicas hipertermales en el embarazo, especialmente en el primer trimestre. La exposición materna en los primeros meses de embarazo a situaciones de hipertermia endógena (fiebre, ejercicio intenso) o exógena (saunas, estufas, baños hipertermales, hornos, etc) aumenta el riesgo de defectos del tubo neural y puede ser teratógena. Tampoco está aconsejado en el último trimestre de embarazo.»
Otra de las preguntas más habituales refiere a l@s niñ@s: ¿Puedo ir con mis niños al Balneario? .
Pero la respuesta es SI El Balneario de Ledesma es un espacio ideal para el turismo familiar y de salud. Al tratarse de un Balneario de aguas termales sulfuradas, de alta mineralización y a una temperatura elevada (46º), estas aguas no son recomendables para bebes o niños pequeños, de menos de 4 años, por lo que los más pequeños ( de 0 a 3 años) no podrían acceder a la zona termal. Hay que tener en cuenta que son espacios para el relax, donde se dispensan unos tratamientos específicos, con técnicas que requieren un rigor.
Pero a partir de 4 años, con la supervisión de un adulto, o de un profesional o monitor a su cargo, los niños y niñas sanos, sin ninguna patología, ya pueden disfrutar de todas las “cosas buenas” que aporta el agua termal y que comiencen a poner en valor la prevención de la salud como uno de los tesoros importantes para la vida. Más info sobre esto en nuestro artículo -) Destino familiar.
Si tenéis más consultas NO DUDEIS EN CONSULTARLO CON NUESTRO EQUIPO MÉDICO ESPECIALISTA EN SALUD TERMAL:
NUESTRA INSTALACIÓN CUENTA CON CONSULTORIO MÉDICO 🏥 PROPIO
⏱Horario: Mañanas de 8:30 a 14h / Tardes de 15,30 a 21h
ESTE ES NUESTRO EQUIPO MÉDICO 🩺
Un equipo especialista en Hidrología Médica, dirigido por la Dra. Encarna Montejo medic1@balnearioledesma.com, aúna la larga tradición hidroterapéutica de los baños con una gran oferta en salud, relax y cultura. Somos un Centro Socio-sanitario, con el Registro sanitario 37-C3-0045 especializado en Termalismo social y de relax y tratamientos de hidrología médica. Aguas Termales recomendadas para tratamientos articulares, respiratorios y de la piel.
SOMOS AGUA, SOMOS QUÍMICA
Es probado por la ciencia que la hidroterapia activa el sistema inmunológico, eleva el metabolismo y previene la hipertensión. En los balnearios a partir de las piscinas termales, bañeras o chorros se consigue relajación muscular por lo que, dolores de espalda, reumáticos y musculares ven mejorada su estructura. También mejoran los problemas digestivos, del aparato urinario y la próstata. Es recomendable en trastornos emocionales, enfermedades nerviosas y alteraciones de las vías respiratorias. El agua termal además le infiere un montón de ventajas añadidas. Somos química. El agua termal proviene del interior de la tierra, lo que le aporta un alto contenido mineral y un incremento de la temperatura. Nuestras aguas cuentan con unas características especiales.
Con las lluvias, el agua penetra en la tierra en grietas y fallas que, al entrar en la profundidad se calienta naturalmente gracias al espacio magmático. Es en suma una verdadera comunión del agua con los elementos de esa tierra. Dependiendo de por dónde avance geológicamente ese manantial subterráneo, el gua va a contener unos minerales u otros, además de CO2, y estos van a ser los que aporten los beneficios de las aguas termales para la salud y los diferentes usos terapéuticos.
Al ser una agua enriquecida en las entrañas de la tierra, esta se ha filtrado siendo extremadamente pura de bacterias y otros contaminantes.
La Organización Mundial de la Salud reconoce desde 1986 como terapias médicas el uso de aguas termales.
El agua de Ledesma sale por un punto de descarga con elevada temperatura, 45 grados, sulfurada y con alto contenido en flúor. Los expertos indican que “se trata de un flujo profundo, de gran amplitud, que debe alcanzar una profundidad de varios kilómetros (muy por debajo del cauce del río Tormes), en incluso en ese distante lecho subterráneo fluye con temperaturas próximas a 100 grados”. Es decir, desde donde está hasta la superficie sufre en su camino hasta la superficie una baja de 55 grados, un hecho significativo. El agua va del Sur de Baños de Ledesma al Norte, favorecido por una cizalla dúctil Juzbado-Penalva do Castelo, que actúa como barrera impermeable, de protección. Las entradas de agua al sistema se cree que llegan en la fosa de Ciudad Rodrigo. En la cizalla, los materiales metamórficos son gneises glandulares y micaesquistos de alto grado. El estudio asegura que no existe una conexión hidráulica entre el manantial termal y el agua del Tormes, puesto que en el río los análisis dan componentes químicos muy concretos que no aparecen en el que se usa en el balneario.
Un estudio, apoyado por la Universidad de Salamanca, “el agua del balneario es bicarbonatada sódica, poco salina, en su composición aniónica, aunque predomina el CO3H, presenta cantidades apreciables de SO4 y de Cl, mientras que en los cationes predomina el Na+, con concentraciones excepcionalmente bajas de los otros cationes mayores Ca y Mg, inferiores a 10, mg por litro. No obstante, la característica más peculiar es el elevado contenido en F (entre 11 y 16 mg litro); y la conductividad, alrededor de 600 mS/cm, es coherente con la salinidad del agua”. Lo que más llama la atención a los químicos es la baja salinidad, pese a su alto contacto con la roca a baja profundidad –podría ser por un intercambio sin pérdidas de otro tipo con materiales arcillosos.
Finalmente, en colaboración con la Asociación Nacional de Balnearios de España ANBAL, a la que pertenecemos, os dejamos unas preguntas y respuestas sencillas sobre agua termal, salud y balnearios:
Es aquel establecimiento que dispone de Aguas Minero-Medicinales declaradas de Utilidad Pública, servicio médico que prescribe los tratamientos e instalaciones adecuadas para aplicar los tratamientos prescritos.
Son Aguas constituidas por una solución de elementos minerales que le proporcionan una serie de propiedades.Dependiendo de su composición, cada tipo de Agua ejerce una acción diferente sobre el organismo.
La diferencia está en el Agua que se emplea para la realización de los tratamientos.
En los Balnearios el Agua es Minero-Medicinal declarada de Utilidad Pública, en los centros de talasoterapia se emplea el agua del mar y en los spas el agua corriente.
Los Balnearios sirven tanto para tratar dolencias o prevenirlas como para darse un respiro y pasar unos días de descanso y puesta en forma, en plena naturaleza, rodeados de silencio y paz, huyendo de la vida estresante de las ciudades, disfrutando de unas auténticas vacaciones de salud.
Cuando el Balneario le utilizamos para tratar determinados tipos de dolencias, para que sea eficaz, lo recomendable es entre 14 y 21 días de tratamiento. Pero cuando lo que se pretende es aliviarse del estrés o descansar, los días de tratamiento pueden ser menores.
Sí, es posible realizar tratamientos en el Balneario sin la obligación de hospedarse en su hotel.
No, dependiendo de la composición de las Aguas Minero-Medicinales de cada Balneario, cada uno tendrá diferentes especialidades.
En todos los Balnearios, se pueden llevar a cabo curas de descanso y puesta en forma.
La Cura Termal tiene diferentes efectos físicos y psíquicos en nuestro organismo. La composición mineral y temperatura de las Aguas produce reacciones químicas, biológicas y sedantes en nuestro cuerpo, motivado además por la situación de los Balnearios, normalmente en plena naturaleza, que supone una relajación para nuestros sentidos.
Las SÓDICAS son estimulantes.
Las SULFURADAS tienen una acción beneficiosa sobre la piel, el aparato respiratorio y locomotor.
Las FERRUGINOSAS, ricas en hierro, favorecen la regeneración de la sangre, mejoran los casos de anemia y actúan positivamente sobre las enfermedades de la piel, además de colaborar con los regímenes adelgazantes.
Las RADIACTIVAS, tienen efecto analgésico para combatir el estrés, la ansiedad y las depresiones.
Las SULFATADAS tienen efecto laxante y diurético.
Las BICARBONATADAS son recomendables para problemas del aparato digestivo.
Las CARBÓNICAS estimulan el apetito y favorecen el buen funcionamiento del aparato circulatorio.
Los Tratamientos Termales están contraindicados para aquellas personas que sufren alguna enfermedad contagiosa o infecciosa, procesos tumorales malignos, tuberculosis pulmonar, insuficiencias cardio-vasculares, hepáticas o renales, hipertensión arterial grave, desequilibrios metabólicos graves o importantes o, en general, para aquellas personas que pasen por la fase aguda de cualquier enfermedad o proceso que suponga una alteración del estado general.



