Nos sumamos al Día Internacional de los Archivos recuperando documentos relevantes de la historia del Balneario de Ledesma

Nos sumamos al Día Internacional de los Archivos recuperando documentos relevantes de la historia del Balneario de Ledesma

Hoy, 9 de junio, es el Día Internacional de los Archivos, un recurso fundamental para la Humanidad, pues los archivos son una parte esencial para el progreso de la sociedad al promover el conocimiento, custodiar y preservar nuestra memoria, difundir nuestro patrimonio histórico, dando acceso a su valiosa información los ciudadanos y son garantía de protección de datos y propiedad intelectual, impulsando además la investigación histórica y científica, apoyan la gestión documental de las organizaciones, apoyando la transparencia y la rendición de cuentas, brindando a todos agilidad en la localización de la información, etc.

Queremos celebrar esta efeméride poniendo un ejemplo de valor de los Archivos: en este caso el Anexo: Monumentos histórico-artísticos de España declarados en 1931, donde, gracias a esta información, podemos comprobar como el Balneario de Ledesma figura como Bien de Interés Cultural dentro del programa de inmuebles declarados como monumentos histórico-artísticos pertenecientes al Tesoro Nacional de España mediante la aprobación por el Gobierno de la República, del Decreto de 3 de junio de 1931 (publicado en la Gaceta de Madrid, núm. 155, de 4 de junio de 1931). Ese decreto fue, hasta ese momento, la principal actuación para proteger el patrimonio inmueble en España y declaró como monumentos histórico-artísticos valiosos inmuebles (catedrales, iglesias y colegiatas, ermitas y capillas, conventos y monasterios), militares (castillos y murallas) y civiles (palacios, casas consistoriales y colegios)—, y también yacimientos y ruinas, algunas cuevas y varios elementos megalíticos.

El Balneario de Ledesma figura con la etiqueta 535 SA-10 como Baños de origen romano RI.51.0000836.

 

 

De esa fecha y con declaraciones análogas figuran en Salamanca el Puente sobre el río Tormes, el Edificio Histórico de Salamanca, el Palacio de la Salina, el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo o las Ruinas Romanas de San Julián de la Valmuza, por citar algunas.

También, gracias a la información de los Archivos, sabemos que en unas obras realizadas en el Balneario de Ledesma hacia 1890, aparecieron varias tumbas y monedas romanas del siglo II, dentro de vasijas. En la “Bibliografía Médica Española” publicada en 1896 se refieren en el lugar que ocupa en la actualidad el Balneario hallazgos de tumbas y monedas romanas del siglo II. Las monedas de bronce eran pertenecientes al emperador Lucius Aurelius Comodus. Pueden contemplarse en el Centro de Interpretación de Bletisa, en la Villa Medieval de Ledesma (calle San Miguel).

Buceando en los archivos bibliográficos, sabemos también como el médico de los Reyes Católicos, don Fernán Álvarez de la Reina, recomienda las Aguas en estos Baños por su poder curativo. La Comarca de Ledesma es entonces un feudo de gran peso en la Castilla de Isabel La Católica: Sirva de ejemplo como cuentan las crónicas que pocos años antes de esta fecha, muy cerca del Balneario de Ledesma, en la llamada Hacienda Zorita, gestionada entonces (1487) por la Orden de los dominicos, Cristóbal Colón acudió allí para participar en las históricas Conferencias de Valcuevo, en las que Colón convenció  a los profesores dominicos de la Universidad de Salamanca y especialmente, a Fray Diego de Deza, Prior de los Dominicos y confesor de la misma Reina Isabel la Católica (a quién de verdad tenía que seducir Colón con sus planes de navegación por rutas inexploradas) sobre la viabilidad de la nueva ruta hacia las Indias. El resto de la historia es conocida.

Y más: El famoso médico de la Universidad de Alcalá de Henares, Alfonso Limón Montero, en la obra titulada “Espejo Cristalino de las aguas Minerales de España”, publicada en 1697 y considerada la primera hidrología médica aparecida en nuestro país realiza alusiones a las propiedades medicinales de las aguas del Balneario de Ledesma describiéndolas como “El calor es fuerte, se puede tolerar, aunque es intenso (…) Olor a azufre, hace espuma”.

Y por supuesto, hay que destacar como a mediados del siglo XVIII el insigne Diego de Torres Villarroel, Escritor, matemático, sacerdote y catedrático de la Universidad de Salamanca conocido también por el seudónimo Piscator de Salamanca, explicó con detalle las enfermedades que pueden curarse y modos de administración en “Uso y provechos de los Baños de Ledesma”.

Finalmente, no podemos dejar de rescatar hoy para la memoria del Balneario de Ledesma los trabajos del doctor Anastasio García López y director del Balneario a finales del siglo XIX publica una obra definitiva titulada “Monografía de las aguas y baños de Ledesma”. En esta interesante publicación se recogen datos sobre la presencia de diversas construcciones árabes para el aprovechamiento de estas aguas ya en el siglo X. Además, apunta datos de mucha relevancia sobre los aspectos geográficos, históricos y efectos terapéuticos de las aguas termales del Balneario de Ledesma.

Finalmente, también en Archivos figura como en 1886 las aguas termales del Balneario de Ledesma fueron declaradas de utilidad pública como Aguas de Interés Minero-Medicinal por sus probadas virtudes en el tratamiento y prevención de enfermedades del aparato respiratorio, locomotor y de afecciones neurológicas y dermatológicas, como por ejemplo la psoriasis.

La efeméride del #DíaInternacionalDeLosArchivos fue proclamada por el Consejo Internacional de Archivos o International Council on Archives (ICA), en el año 2008. La elección de esta fecha obedece a que el día 9 de junio del año 1948 la UNESCO estableció la creación del Consejo Internacional de Archivos, con la finalidad de defender la protección y conservación del patrimonio documental.